Daniel Felipe zorrilla Domínguez 30 mayo, 2025 En los últimos años, el uso de medicinas y terapias naturales ha crecido notablemente en todo el mundo. Desde la fitoterapia hasta la acupuntura, millones de personas recurren a enfoques alternativos o complementarios para el cuidado de su salud. Sin embargo, este auge plantea una pregunta clave: ¿la normativa actual —tanto nacional como internacional— protege, regula adecuadamente o limita injustamente el ejercicio profesional de estas prácticas? A Favor con Reservas: La Necesidad de Regular sin Sofocar Desde una mirada crítica pero equilibrada, se puede afirmar que la normatividad cumple una función necesaria al establecer parámetros de calidad, seguridad y responsabilidad. En países como Alemania y Suiza, las terapias naturales están integradas en los sistemas públicos de salud bajo una regulación estricta, que garantiza que quienes las practican tengan formación adecuada y que los usuarios estén protegidos frente a posibles fraud...
Como conclusión, en nuestro debate sobre la regulación de las terapias naturales en Colombia, es evidente que existen dos perspectivas que se complementan, pero se contradicen a la vez. Por una parte, es evidente que se requiere que las normas sean claras y precisas para garantizar la seguridad y también la calidad de los tratamientos, para así proteger a los pacientes y asegurarse de que los terapeutas estén lo suficientemente capacitados. A favor de la regulación, está la necesidad de proteger a la población de prácticas que sean inadecuadas o que representen un fraude para los pacientes, como se ve en Alemania o en Suiza, donde las terapias alternativas están integradas en los sistemas de salud, con protocolos claros y sobre todo un marco legal que respeta las practicas convencionales o más científicas, pero también las prácticas culturales. Por otro lado, encontramos que en Colombia hay muchos vacíos en la norma, también una falta de protocolos claros y además exis...